jueves, 19 de febrero de 2009

CARTA A LA VIDA



CARTA 1:
Una frase perversa: “Hay que ganarse la vida”
“Me ganaba la vida... pero no la vivía.”
Una de las frases más frecuentemente citadas por los enfermos terminales, según ELISABETH KÜBLER ROSS, la principal autoridad mundial sobre el acompañamiento a enfermos terminales.

“El hecho de que una opinión la comparta mucha gente no es prueba
concluyente de que no sea completamente absurda.” BERTRAND RUSSELL.

Querido jefe,
Hace un buen rato que intento acabar el informe que me has pedido, pero no puedo concentrarme.
Ya sabes que suelo responder con eficacia a tus indicaciones, pero algo en mi interior se niega hoy a seguir redactando fríos y descorazonados memorándums. Por contra, cuando me he puesto escribirte esta carta, mi pulso se ha acelerado y mis dedos han empezado a danzar livianamente sobre el teclado del ordenador. Seguro que te preguntarás por qué te escribo una carta en lugar de enviarte un e-mail o simplemente llamarte al móvil. No estoy seguro, pero creo que tiene que ver con la distancia y la ausencia de prisas. Dicho de otra manera, la carta me da la posibilidad de escribir pensando, de volver atrás y rectificar, de explicarme sin la incómoda sensación de que tengo que ser breve para no hacer perder el tiempo a mi interlocutor. Sin la premura de otros medios, en definitiva. Y lo que te quiero explicar, como verás, no admite prisas.
El caso es que hay una cosa que me tiene preocupado, a ratos estupefacto y a ratos cabreado, y que no me deja conciliar el sueño desde hace semanas. Es algo sencillo y fácil de entender, pero a la vez terriblemente profundo. Quizá te parezca banal a simple vista, pero tengo razones para pensar que es esencial para nuestro futuro como personas y como sociedad. Te lo diré sin rodeos: la gente no es feliz. Por supuesto, es una generalización, pero más extendida de lo que muchos creen.
Desde hace algún tiempo, cuando pregunto a mis amigos y compañeros algo tan simple como “¿qué tal?”, obtengo respuestas como éstas: “Pse, tirando” (del carro, evidentemente, con lo que la identificación con un animal de tracción es obvia). “Ya ves” (que en realidad quiere decir: “Decídelo tú, porque yo ni me veo”). “Vamos haciendo” (en un gerundio sin fin). Fíjate, “vamos” y no “voy”, porque en esta situación es mejor sentirse acompañado. “Luchando” (como si la vida fuera una guerra). “Pasando” (¿por el tubo?). “No me puedo quejar” o su versión extendida “No nos podemos quejar”, donde el que responde asume, en un alarde de masoquismo, que podría estar peor. O el ya frecuente “jodido, pero contento”, en el que se manifiesta que el estado natural de uno es estar jodido.
Son muy pocos los que contestan “¡bien!” y casos aisladísimos los que espetan un asertivo, sincero y convencido “¡muy bien!”. Así que está claro que alguna cosa falla.
La realidad, la de hoy, la que percibo a mi alrededor, es que millones de personas van cada día a
trabajar con tristeza y resignación, sin otra esperanza para salir de su desgraciada circunstancia que acertar en la lotería y llegar por un atajo a la felicidad.
Son muchos los que trabajan en oficios que no les realizan, que andan estresadísimos, que sienten
profunda y tristemente que cobran menos de lo que valen y que, en definitiva, se sienten mercenarios de una hipoteca. Y dicen...
“No puedo cambiar.”
“Tengo una hipoteca a treinta años.”
“Tengo una familia a la que sacar adelante.”


“Soy un profesional con unos compromisos muy fuertes que debo mantener, ¿qué otra cosa podría hacer?”.
Llevo tiempo dándole vueltas y creo que esta infelicidad tiene mucho que ver con una frasecita
perversa que todos conocemos bien. Yo la he oído a lo largo de toda mi vida, desde que era un crío. Es una expresión que forma parte de nuestro lenguaje aceptado y compartido. Está en el centro de nuestra vida y, probablemente por eso mismo, nunca reflexionamos sobre sus implicaciones.
Tiene apariencia inofensiva, la muy puñetera, pero no hay que fiarse. Si la escuchas sin prestar mucha atención, dices: “Vale, ¿y qué?”. Pero si te paras a pensarla, a rebuscar entre las palabras, sacas conclusiones escalofriantes.
Voy directo al grano. La frase en cuestión es corta, sólo tiene cinco palabras y es: “Hay que ganarse la vida”.
¿Qué, cómo la ves? ¿Alguna reacción a bote pronto?
¿Te dice algo? ¿Se activa alguna alerta en tu mente?
Lo cierto es que a mí no me decía nada hasta que hace un par de semanas, en una reunión con unos clientes, se la oí decir resignadamente a uno de ellos. Entonces, de pronto, me vino a la cabeza el siguiente pensamiento (prepárate, porque es sorprendente): DECIR QUE NOS TENEMOS QUE GANAR LA VIDA IMPLICA PARTIR DE LA PREMISA DE QUE LA VIDA ESTÁ PERDIDA.
Has leído bien, sí, ¡perdida! ¡Y esto es fuerte, muy fuerte! Y, sin embargo, todos o casi todos lo
tenemos asumido como normal, como lo que toca, como lo que es, como lo que hay.
Y si asumimos la perversión de esta frase tan socialmente aceptada y muy escasamente pensada, lo mejor que podemos esperar de nuestra existencia, el mejor de los futuros imaginables, es recuperar algo que, en realidad, nos es consustancial. Para no vivir como muertos, nos pasaremos la vida intentando “ganárnosla”. Con resignación y, según el carácter de cada uno, con un poso de mala leche en el fondo.
¡Y todo porque nos han hecho creer que la vida, aquello que está en el origen de la existencia, de la conciencia, de la felicidad, de la creatividad, del amor, de la intimidad, nos la tenemos que ir ganando! ¡Que cuando nacimos el tema estaba perdido!
Y desde pequeñitos nos lo tragamos, ¡zas!, sin rechistar, ¡directo al inconsciente!
Tenemos que hacer algo al respecto, jefe, y cuanto antes mejor, si queremos una vida feliz y que este sea un mundo mejor. Y, de paso, si queremos conseguir que nuestra empresa prospere, porque seguro que no se te escapa que una cosa va ligada a la otra.
¿Cómo podemos cambiar esta manera de pensar...? Yo no soy psicólogo ni filósofo, pero tengo mis ideas, como cualquiera. Así que te propongo una cosa: demos un nuevo significado y una nueva forma de expresión a esta frase y logremos así que las personas establezcan un nuevo punto de partida, reasignen el valor de la vida en su cerebro y definan una nueva “posición existencial de partida”, más sana y menos sometida y resignada.
¿Qué te parece? Mi propuesta es que abramos los ojos y nos olvidemos de esta frase, ya que...
... LA VIDA NO TIENE QUE SER GANADA
PORQUE ESTÁ GANADA DESDE QUE NACEMOS.
Tú eres una persona razonable, por lo que confío en que sabrás entender estas inquietudes que te transmito. Es más, estoy seguro de que estos pensamientos han debido rondar ya por tu cabeza y has llegado a conclusiones que a mí se me escapan (por algo eres el jefe).
Así que espero con ansia tu respuesta a estas líneas.
Con un afectuoso abrazo,
Álex
PD. Ya lo decía el sabio escritor estadounidense Henry David Thoreau... ¡en el siglo XIX!: “No hay nadie tan equivocado como aquel que pasa la mayor parte de su vida ganándose la vida”.


Capítulo 1 del libro de ALEX ROVIRA: "LA BRÚJULA INTERIOR". Editorial Empresa Aciva 2003

18 comentarios:

  1. Bueno, esta lección si que la tengo superada, je,je, tengo que hacer una confesión: no entiendo como puede ser la gente taaaaan responsable, yo me he pasado la vida escaqueándome de los "deberes", ¡que aburrimiento!, escribia en lugar de estudiar, alternaba en lugar de ir a clase, me escondía en el baño para saltarme las misas en el cole, y aún hoy día, de camino al curro paro el coche en mitad de ningún sitio para leer un libro y luego digo que había atasco....:) así que lecturas come esta no me convienen pero nada de nada,ja,ja,ja
    besos

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  2. Hola Cristina, me alegro por tí, porque yo siempre me he pasado de persona responsable, me ha costado ser yo mismo y compaginarlo con mis deberes. Ahora procuro alternar y divertirme más, aunque soy más de hábitos tranquilos, me agobian las aglomeraciones.
    Otro beso para tí Cristina.

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  3. Me pregunto si Alex recibió respuesta del "Jefe"
    Es para escribirle yo también, a ver si me contesta a mis preguntas...

    ;)

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  4. Hola :) En mi blog te he dejado un galardón, es un premio Esfuerzo Personal. Me sentiría muy agradecida si lo aceptas y lo colocas en alguna parte para que puedas "presumir" de premio :)

    Aunque porsupuesto que no es obligatorio ;)

    Un beso y feliz finde!!

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  5. Hola Gata Negra, perdona la tardanza de mi respuesta pero los fines de semana no dispongo de internet, lo uso a ratos en el trabajo.
    Tienes mas cartas en el libro, la verdad que el escritor, que es español, es un tío interesante, y sus libros también.
    Ahora voy a mirar lo del galardón, no hay problemas.
    Un beso.

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  6. Hola Gata Negra de nuevo, el anterior comentario mío no sabía que ese premio era para mí, lo he leído después en tu blog. MUCHAS GRACIAS!!.
    Ni siquiera sabía que existían. Te he dejado un comentario en tu blog. Ahora investigaré como ponerlo en mi blog, ya ves que soy principiante en todo ésto.
    A ver si me pongo internet en casa, sino sólo puedo conectarme de lunes a viernes solamente.
    UN ABRAZO MUY GRANDE.

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  7. Jajaja, me alegra haberte sorprendido, espero que gratamente. Si tienes dificultades para ponerlo, yo puedo intentar explicartelo, solo avisa ;)

    En cuanto al libro y las cartas, sabes una cosa, estoy bastante, o mejor dicho muy decepcionada por circunstancias vividas, y no estoy por la labor en este momento. Quizás en otro tiempo lo lea, pero ahora no, creo que me daría la risa al leer ciertas cosas, y no es plan, porque no quiero faltar al respeto a nadie. Gracias igualmente ;)

    Un abrazo :)

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  8. Pues si te digo la verdad no sé poner el premio en mi blog, me lo vas a tener que explicar cuando puedas...
    Entiendo lo que dices en referencia a las cartas, hay momentos en nuestras vidas que tenemos que resituarnos, tomar tal vez nuevos rumbos, momentos de impass, lo viejo ya no nos convence pero lo nuevo todavía nos asusta.
    No sé qué te pasará a tí, pero seguro que como todo pasará también y será para bien, eso es lo que te deseo de corazón.
    Un abrazo.

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  9. Pues claro que te lo explico y con mucho gusto, lo que no se, es si se me va a entender :D:D

    Tienes que guardar la imagen en tu pc o en algún sitio en internet donde luego podrás ir guardando todas las imagenes que quieres poner, como photobucket o picasa p.ej. pero con que esté en tu pc, es suficiente.

    Luego entras a tu blog (a las tripas del blog digo yo) para añadir un gadget (como lo que ya tienes en tu barra lateral del blog) busca el de añadir imagenes y ahí ya te va diciendo lo que tienes/puedes hacer. Y voilá, ya está, luego como ya sabes puedes cambiar los gadgets que vas añadiendo de sitio, eso ya es cosa tuya y tus gustos.

    tambien la puedes añadir en el gadget de añadir codigo java/html pero para eso si que tienes que subirla a alguna pagina de imagenes de internet para que te cree ese código, luego no tienes más que copiarlo y pegarlo en el gadget. A mi me gusta hacerlo así, porque tienes la opcion de poder escribir algun comentario si quieres, y además (esto se me ha olvidado antes) si luego quieres borrar la imagen de tu pc, también se borraría del blog, en cambio si la tienes en esa pagina de internet, y no la quitas de ahí, siempre se quedará en el blog ;)

    Lo que no he probado nunca es ver si se puede poner directamente desde la pagina de donde quieres copiar la imagen, al gadget de codigo java/html. Eso puedes probarlo tu, no se como haces para poner las imagenes de las entradas, ya que también tiene dos opciones. Pero bueno, para no liarte más, de momento prueba con lo que te he explicado arriba. Y si sigues teniendo dudas, me lo dices otra vez, y veo de explicartelo de otra manera, quizás con imagenes para que lo pueda ver mejor paso a paso ;)

    Suerte con las pruebas ;)

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  10. Muchas gracias, hoy mismo lo probaré.
    Un abrazo.

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  11. ^-^ ¡Muy interesante! ¡tooodo lo suyo! ^-^

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  12. Gracias por tu visita y comentario Odi Noyola, yo también seguiré tu blog con atención.
    Un abrazo.

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  13. Hola Sidartha, enhorabuena por el premio de Gata (que es amiga mía de blog), me fino fenomenal leer su explicación porque aunque a mí me ha ayudado mucho con estas cosas y tengo premios puestos, se me ha olvidado cómo hacerlo, así que aprovecho la explicación (tengo 2 pendientes por poner).
    En cuanto a tu carta, yo soy de las que me gano la vida, y tb me gustaría saber qué contesta el jefe, tb estoy en camino de equilibrar, y dejar de ganarme la vida para pasar a disfrutar y trabajar para vivir como me gusta.
    bss y nos leemos

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  14. Hola Rafaela, gracias por visitar mi blog. Yo también me gano la vida. Más adelante pondré la respuesta a la carta, aunque ya te puedes imaginar...
    Un abrazo.

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  15. La vida no hay que buscarla, claro, está sucediendo, fluyendo. No está en el futuro, está aquí y ahora.

    La vida es inseguridad, es no saber que ocurrirá en todo momento, y eso es lo bello.
    Y sobre todo disfrutarla...

    Un abrazo.

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  16. Llevas razón en todo Lobo. El problema como casi siempre es nuestra mente, se proyecta en el futuro deseando algo mejor o retrocede en el pasado, el caso es huir del presente. Lo paradógico de todo es que todo se da siempre en el presente, en el aquí y ahora, no existe otro tiempo. Es el tiempo mental, el psicológico, que es ilusorio, en el que nos "perdemos". La vida, la Naturaleza, no entiende de pasado o futuro, sólo existe el presente eterno.
    Un abrazo.

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  17. Eyy!! Ya veo que lo has conseguido ;) Queda genial...

    Feliz tarde

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  18. Todavia tengo que ponerlo mejor Gata Negra, quiero poner tu nombre y darte las gracias. Tengo que usar el photoshop, mañana lo haré ya que tendré algo de tiempo.
    :)

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